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Ser Médico, por Vladimir Cerrón

Por

Por Vladimir Cerrón Rojas(*)

Cuando inicié la carrera de Medicina Humana, en 1991, en la Universidad de Ciencias Médicas de Camagüey, pensé que mis aspiraciones políticas quedarían truncas.

Seguro que si hubiera estudiado fuera de Cuba así hubiera sido, para mí Cuba fue algo muy especial no solo en el campo académico, sino también en el plano humanístico, social, intercultural y político. Estudié con africanos, árabes, orientales, latinos y los propios cubanos, comprendí el internacionalismo proletario y la solidaridad mundial.
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La escuela cubana no solo formaba al academicista puro, sino al hombre integral, al hombre que servía para todo, al hombre que a cada paso daría con la intensión de construir un mundo nuevo, como lo sustentaba el Dr. Ernesto Guevara de la Serna y como lo puso en práctica el Dr. Fidel Castro Ruz, desde el gobierno socialista del primer territorio libre de América.

Al terminar la carrera de medicina el año 1997, confieso que siempre me apasionaron los retos, escogí una especialidad temida para muchos e inalcanzable para otros, una especialidad apasionante, pero a la vez esclavizadora en todo sentido; hasta para la familia, así me hice residente más de cuatro años, gracias a un premio que me otorgó la Revolución al haberme graduado con las condecoraciones de Título de Oro y Mejor Graduado Extranjero en mi promoción.

A la par que veía pulsar un cerebro casi a diario, palpaba y reparaba este noble órgano, pero nada se aprende por sí solo, pues ahí tuve un gran maestro, el Dr. Sergio Vega Basulto, era el mejor especialista en neurocirugía, trabajador de vanguardia, quién más actualizado estaba, él llegaba más temprano y se iba más tarde, forjador de discípulos para el extranjero: Perú, Mozambique y Bolivia; y escuelas nacionales de neurocirugía en las provincias de Ciego de Ávila y Las Tunas. El altruísmo por sus pacientes y alumnos lo desvivía, extremadamente férreo en su disciplina, intolerante a las faltas inexcusables, sabedor del último detalle del servicio, es decir, sin temor a equivocarme era un verdadero comunista.- un verdadero comunista, porque en Cuba también existen los falsos. Este maestro no solo era el mejor neurocirujano, sino que además fue diputado en tres períodos consecutivos y había ganado el premio de Vanguardia Nacional del Trabajo, así me demostró que se podía hacer medicina y también política. Cuando me despedí de su persona el año 2002 al dejar la isla, me despidió como cuando un hijo se va a la guerra y me obsequió algún instrumental médico con el que podía defenderme en un mundo donde prima el mercantilismo y no el humanismo. Una vez le dije entusiasmado “profesor cuando regrese a Perú ayudaré a mucha gente” y me respondió “hijo espero que la codicia no te gane”. Luego de dos años Sergio Vega murió en Yemen a donde el gobierno cubano lo había destacado como médico internacionalista en ayuda a los pueblos del tercer mundo, su muerte fue un golpe inmenso para todos quienes lo conocimos y quienes escucharon de él. Cierto, he conocido muchos médicos peruanos graduados en Cuba y más del 90% una vez llegados rotan inmediatamente a la órbita capitalista, constituyéndose como verdaderos traidores a la revolución, solamente el 10% mantienen los principios firmes.

Retorné a Perú relativamente joven como para ser autoridad de aperturar las cabezas que decida, pero contradictoriamente nadie apostaba operarse la cabeza con un mosalvete, tuve que pelear con los gurús o totems de la medicina, recuerdo que fuí botado de sala de operaciones; fui botado de un hospital en Huancayo; un viejo cirujano tachó mis comentarios y tratamiento de la historia clínica y escribió grande “¿éste será especialista?”; cuando operaba gratuitamente en los hospitales los cirujanos de guardia nunca quisieron ayudarme y entraba solo con estudiantes y algún anestesiólogo que renegaba, felizmente todos los pacientes salieron bien, solo el Dr. Javier Balbín siempre estuvo presto a ayudarme dándome ánimos y venciendo esas barreras. Cuando comenzaron a llegar pacientes demandando mis modestos servicios, comenzó una guerra encarnizada y capitaneada por la mezquindad, muchos pacientes que no permitían que los operen me los tenía que llevar en la maletera de un taxi station-wagon hasta Jauja donde era médico serumista, con el suero en la mano, vigilando y rogando que no haga un paro cardiorrespiratorio, así llegaba al hospital donde un gran médico, como los escasos que hay en el Perú, siempre me esperaba con la sala de operaciones ya abierta, el Dr. José Luís Paredes Antezana, cómo olvidarlo, gran tipo él.

Cuando vi que no podía cambiar estas cosas como creía o debía, decidí incursionar oficialmente en la política, integré el Partido Nacionalista Peruano y pronto me desencanté, formé dos movimientos regionales, uno incipiente y coyuntural llamado Frente Patriota Peruano y otro algo más maduro y visionario llamado PERÚ LIBRE. Cuando llegamos al poder, el sistema sanitario sufrió un tratamiento electro convulsionante y acabamos desde arriba con las gollerías, amarres y nichos de poder al decretar la especialización de los hospitales.

Modestamente Junín se perfiló como un modelo de gestión sanitaria reconocido por el Congreso de la República, hicimos un esfuerzo revolucionario en beneficio del pueblo. Así he querido acercarme a ser como Sergio Vega, un comunista de verdad, pero sé que nunca llegaré a tan alta categoría, ojalá algún día lo sea y la vida me dé esa oportunidad, pues como lo dice Fidel: “Luchar por una utopía es en parte construirla”.

Como corolario le digo a mis alumnos universitarios siempre sientan la pasión de ser médico y para sentir esa pasión tienen que tener un horizonte ideológico en la vida, sino vegetarán siendo el médico común, el mercantilista, el insensible, el aparentemente apolítico. Háganse un médico del pueblo, está ahí a la mano, tómenlo es fácil, solamente renuncien a lo mercantil y sentirán la satisfacción que siente un revolucionario.

(*)la ficha:

Neurocirujano formado en Cuba

Ex presidente Regional de Junin

Precandidato presidencial por Perú Libre

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