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Inédita película peruana ‘Allpa Kallpa’, disponible en Youtube

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17/09/2016 Allpa Kallpa es una tragicomedia que salió al aire solo por pocos días allá por la década del 70,  prácticamente inédita, en ella se relata el abuso de los terratenientes sobre los indios, herencia colonial que tuvo su final recién con la Reforma Agraria de Velasco.

En la película se ve una serie de abusos del gamonal del pueblo como la ridiculización del “pongo”, el poder de nombrar autoridades,  los abusos sexuales en contra de las hijas de los campesinos (el derecho de “pernada”),  el “chaco humano” ejecutado contra algún comunero que hubiera osado enfrentar la autoridad de los hacendados; creían que los indígenas de su territorio eran poco menos que cosas sobre las que podían disponer a su libre albedrío, etc.

El personaje principal de esta película se llama Nemesio Chupaca interpretado por Tulio Loza, imagen del típico migrante que viene a Lima buscando superación, quién regresa a su pueblo como ‘doctor’ en Derecho. Su recepción es pomposa y con mucha alegría por los humildes campesinos que lo vieron crecer desde niño, considerando que él, con su conocimiento de las leyes, bien podría defenderlos de los abusos del “patrón” Vaca de Castro.

Nemesio les cuenta a sus paisanos las vivencias en la capital en un tono cómico, al inicio era invitado del gamonal; pero también es amigo de su ex maestro “Mataburros”, un personaje que tiene un parecido con el escritor Arguedas, profesor que en las aulas daba ideas libertarias a sus alumnos, decía que la tierra les pertenecía porque era de sus antiquísimos (Incas).

Nemesio no solo se entera por fuentes del profesor de la estela de abusos reiterados; pues empieza a vivir en este medio de atropellos como la muerte de un campesino que da pelea con su chakitaqlla defendiendo su tierra en contra de los hombres de Vaca de Castro, ‘wañusqata qorqowankichis allpaymanta’(me sacaran muerto de mis tierras). El velatorio de este cuerpo congrega a la población, al cura y en especial al maestro ‘Mataburro’, siendo este el sindicado por Vaca de Castro como incitador de las ideas libertarias, a quién le amenaza de muerte.

Dicho y hecho Vaca de Castro enciende su tractor y se dirige a la escuela donde el profesor ‘Mataburro’ estaba dictando sus clases, empieza derribando las paredes de la escuela, pisa los cuadros de Bolívar y Túpac Amaru, en los últimos momentos el maestro ayuda a sus alumnos a escapar despavoridos de la máquina asesina, pero cae muerto. La plaza del pueblo vela el cuerpo del querido profesor ‘Mataburro’ al ritmo de la danza de tijeras, seguidamente lo entierran al son de una marcha fúnebre interpretada por la guitarra ayacuchana (Raúl García); se había sumado un abuso más en manos del hacendado Vaca de Castro.

Este acto rebasa la paciencia del pueblo. Se lleva a cabo una asamblea comunal para enfrentar a la ‘bestia’, preguntan quién podía ser ese hombre del pueblo que empuñará un rifle  para hacer justicia de tanto abuso, el moderador repite una y otra vez buscando al indicado ‘pitaq wañuyta munan, teqsemuyupi kawsananpaq’(quién quiere morir hoy para que viva por el resto de los tiempos). En eso sale de la multitud levantando el brazo Nemesio Chupaca, en un primer momento los asambleístas desconfían que un cómico podía tener las agallas para esta difícil tarea; pero Nemesio que ya había escuchado al profesor, además de ver de cerca este crimen, prosiguió adelante en su determinación.

La muchedumbre desde horas de la madrugada emprende en dirección de la casa del hacendado, por su parte Vaca de Castro alertado por su amante y junto a sus hombres armados deciden enfrentar la rebelión. El gamonal confiado en las armas de su seguridad resume con prepotencia sus atrocidades perpetradas y en tono burlesco pregunta que si los rebeldes venían por su vaca decomisada, o por una de sus mujeres raptadas, las podían recuperar en un ánimo de negociar; pero la multitud estaba decidida a todo, se mantenía en el lugar, al no ceder la incontenible masa, y como uno de los últimos actos ordena a sus hombres abrir fuego contra la población, pero éstos le desobedecen. La suerte de Vaca de Castro estaba echada, aun así quiso disparar a Nemesio, pero este ex recluta actuó con mayor destreza propinándole primero el tiro que lo dejó muerto.  La bestia había llegado a su final, acto seguido la muchedumbre corea un haylli!, haylli!, haylli!.

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Cultura

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