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2016. Porcentaje del voto progresista será similar al del 2006 y del 2011

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La sed de cambio continúa intacta.

14/03/2016 Estadísticamente en las dos últimas elecciones presidenciales, las del 2006 y 2011, este segmento electoral se hizo de la mayoría relativa con más del 30% de votos en primera vuelta.

Ese voto duro ha pasado varias pruebas de fuego, fue difamado, insultado, ridiculizado, ocultado por una maquinaria mediática compuesta por los grandes medios de comunicación y sus respectivas encuestadoras hasta el último día de la contienda, tal es así que los resultados oficiales ONPE distan abismalmente del estudio muestral que estas compañías emiten domingo a domingo. En todo ese ambiente espinoso, ese tercio del país voto por la opción de cambio del modelo económico; dicho sea de paso modelo que no cambió y que por el contrario va camino al colapso,  prueba de ello es que el presupuesto público del 2017 está financiándose con bonos, es decir con endeudamiento externo. Es por ello que nuevamente vivimos un 2006 o un 2011, versión 2016.

Estamos en el 2016, y esa  misma maquinaria mediática, opera hoy con las mismas características  descritas, con un plus adicional, ahora ese brazo mediático está concentrado, maximizando a sus candidatos conservadores del modelo, creándolos en laboratorios, y hasta dándose el lujo de depurar dentro de ellos para el engorde de sus otras fichas; aunque no toda fórmula es perfecta.

Catorce postulantes compiten por el sillón de Pizarro, once del lado neoliberal y tres progresistas, la dispersión es para ambos grupos ideológicos, aparentemente mas visible en los segundos por la falta de medios masivos de comunicación. No ir juntos por causas ajenas, atribuidas al mismo sistema electoral que tomó partido desde hace meses o algunos años. Como se recordará fue el JNE que alargó malintencionadamente la resolución de inscripción del partido Perú Libertario, organización que tenía expedito sus requisitos en setiembre del 2015,pero este alargamiento hizo que no se tuviera la herramienta el 09 de diciembre, fecha de la inscripción de alianzas. Otro causal de no alianzas, fue la mezquindad política de uno de estos tres integrantes que se creyó ‘la última chupada del mango’, error táctico con falta de visión  que se visibiliza hoy.

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En fin estos tres partidos tienen una torta base del 30%, pero en forma de tres sumandos:

Verónika Mendoza.- Candidata que por varios meses las grandes encuestadoras la han minimizado en un 2%, haciéndola crecer un punto por mes, bajo la lógica de estos medios, tendrá un porcentaje con capacidad de tentar la segunda vuelta, pero bien lejos del 10 de abril. Ingenuamente algunos simpatizantes se alegran por cada migaja que las encuestadoras dan a su candidata.

Vladimir Cerrón.- Candidato que más golpes recibe del sistema, le firmaron su resolución de partido inscrito el mismo día del vencimiento de las inscripciones, las encuestadoras lo ocultan en la sección  otros, disque muy por debajo hasta de los ya renunciantes a la contienda.  A este candidato la ONPE que asigna la franja electoral, sólo le da la cuarta parte del tiempo que da a otros candidatos del establishment.

Gregorio Santos.- Preso sin sentencia, a quien el sistema no le deja competir en igualdad de condiciones, participa mancornado en estas injustas electorales.

Las condiciones son igual de adversas que el 2006, que el 2011, por lo que  el progresismo con errores y todo será acreedor de un tercio de la votación. Dato que se empieza a hacerse visible en este tramo final de la campaña en forma de marchas multitudinarias de rechazo a los candidatos del sistema que se están dando a diario en todo el país, concentración de masas del cambio que alzan su voz  no solo contra esos candidatos del neoliberalismo, sino también contra la manipulación de los medios masivos y sus encuestadoras.

Una base de 30% compartido no te da la victoria relativa de primera vuelta, pero sí un boleto a segunda vuelta.

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