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10 de Julio, un día como hoy en la batalla de Concepción no quedó un solo soldado chileno con vida

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10/07/2017

En junio de 1882, Cáceres tenía su base de operaciones en Izcuchaca. Allí, observando el despliegue chileno sobre el valle del río Mantaro, planeó encajonarlos en el valle, cortando la posible retirada hacia Lima, confrontándolos en cada pueblo. Cáceres dividió sus fuerzas en tres columnas: una al mando del coronel Máximo Tafur, otra al mando del coronel Juan Gastó y la última al mando del mismo Cáceres, inspiración de la unidad guerrillera de los pueblos del ande en la gesta de la campaña de la breña.

concepcion

La Batalla de Concepción

El 9 de julio de 1882 los oficiales Salazar y Gastó decidieron atacar la guarnición chilena de Concepción compuesta por 77 soldados, sumándose en un primer momento las guerrillas de Vilca, Quichuay y San Jerónimo, este último al mando de Melchor Gonzáles.

Durante ese día el pueblo de Concepción festejaba la fiesta de San Feliciano,  los pobladores festejaron incluso con oficiales chilenos de invitados. Un disparo terminó con la fiesta y la  activación del plan defensivo chileno de la plaza.

Eran las 14:30 cuando las fuerzas peruanas aparecieron por la cima de los cerros Piedra Parada y El León de Concepción.

Ya el comandante chileno Carrera Pinto no podía abandonar Concepción, la superioridad numérica de los peruanos le era desfavorable, ordenó dividir a sus tropas en tres secciones para defender las entradas a la plaza. Envió a un cabo y dos soldados hacia Huancayo para avisar de su situación crítica. Los jinetes fueron muertos cuando llegaban al barrio de Alapa.

Las fuerzas peruanas empezaron a bajar de las alturas en dirección a la plaza. Los guerrilleros con Ambrosio Salazar por el sur desde el cerro El León y los soldados de Juan Gastó por el norte desde el cerro Piedra Parada, cercando el pueblo, asaltando la plaza y atacando las posiciones chilenas. Las fuerzas chilenas mezclaron ataques a la bayoneta con fuego de sus rifles, los que generaban bajas en las guerrillas que no contaban con armas de fuego sino con rejones, picos y lanzas.

El ataque peruano continuaba, incluyendo francotiradores en los techos y ventanas, hasta que los chilenos retrocedieron hacia el centro de la plaza y luego a su cuartel.

Eran las 19:00 cuando llegaron las guerrillas de Orcotuna y de Mito al mando de Teodosio López y de Aurelio Gutiérrez, respectivamente. En la oscuridad de la noche, las fuerzas chilenas una vez más intentaron salir hacia Huancayo, pero no lo lograron y volvieron al cuartel.

En medio de la oscuridad de la noche se sumaron al ataque de Salazar once pobladores de Concepción con sus respectivos rifles.

En un último intento de salir del cuartel a aire abierto el comandante chileno Carrera Pinto ordenó una carga para forzar la salida, siendo herido en el brazo izquierdo al regresar al convento que hacía de su cuartel.

Ambrosio Salazar ordenó a Pablo Bellido y Cipriano Camacachi incendiar los techos del convento para obligar a salir a los chilenos, quienes hasta antes respondían desde las ventanas del edificio.  El cuartel en llamas fue abandonado por las fuerzas chilenas a las 12 de la noche, ocupando el local contiguo a la iglesia. En esa acción, fue muerto Ignacio Carrera Pinto.

Durante la noche, los ataques fueron a intervalos. Los guerrilleros de Salazar ocuparon los techos y las paredes atacando a los chilenos en su última posición.

A las 07:00 del lunes 10 de julio de 1882, llegaron las guerrillas peruanas de Apata y de Paccha al mando de Andrés Avelino Ponce y de Andrés Bedoya Seijas, respectivamente. Los guerrilleros empezaron a abrir forados al cuartel chileno obligando a salir y ser muertos uno a uno, quedando nueve soldados que fueron apresados y muertos,  quedando nueve rendidos a quienes el coronel peruano había aceptado darles el trato de prisioneros  de guerra, pero que la horda guerrillera hizo caso omiso procediendo a dar muerte cruel en represalia a los continuos saqueos, el incendios de Huaripampa y la muerte de los familiares de los guerrilleros.

De esta manera la batalla de Concepción es recordada, al margen del mayor costo en vidas peruanas, por ser la única batalla donde toda una guarnición chilena fue aniquilada al 100%.

Batalla de Concepción, según la versión chilena en la película ‘Epopeya’ 

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Efemerides

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